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16.11.19

El eclipse de los encendedores


Analizábamos en Duraderos las horas bajas que están viviendo los encendedores a gasolina, en donde el mercado se ha reducido drásticamente y, de hecho y técnicamente, solo una marca de este tipo de productos se encuentra disponible más o menos fácilmente: Zippo. El resto, o se han pasado a otras cosas (IMCO), han abandonado ese producto (aunque aún no lo han sacado de su catálogo, en Clipper prácticamente lo han dejado a su suerte prácticamente), o directamente han desaparecido. De estas últimas vamos a hablar, precisamente.

Durante el siglo XX, y hasta bien entrados los años noventa, los encendedores vivieron una gran expansión, principalmente en la primera mitad de siglo, y sobre todo en los sesenta y setenta. Incluso Casio, una marca de productos electrónicos, probó suerte en ese sector, lanzando en los ochenta una serie de modelos piezoeléctricos. El descenso de las ventas de encendedores fue una consecuencia directa del descenso de fumadores. Si antes se fumaba - por desgracia - en todas partes: aeropuertos, estaciones de tren o metro, autobuses, ambulatorios y hospitales, y por supuesto bares y restaurantes, la cada vez mayor concienciación ciudadana y, sobre todo, las más estrictas leyes, fueron arrinconando a los fumadores y reduciendo el número de afectados por este dañino veneno, a la vez que se llevó consigo otra industria muy en boga: la de los encendedores.

30.10.19

¿Por qué ya no hacemos sorteos en ZonaCasio?


Hace un tiempo me proponían en una tienda regalar algún reloj para los lectores de ZonaCasio.com, y luego, Casio se ponía en contacto conmigo, diciéndome que disponían de "sabroso" material de merchandising y que estaban pensando regalarlo a través del blog. Les dije que no, y de hecho los relojes que me solían sobrar tras reviews o de los que quería deshacerme, los fui regalando a amigos o/y a ciertos lectores habituales del blog.

Y es que, ya hace algunos años, he decidido no realizar sorteos. La razón de ello es muy simple: las veces que lo he hecho (tanto en Zona Casio, como en otros blogs y publicaciones), el resultado ha sido bastante ingrato. En una ocasión regalamos pegatinas y tuve que casi rogarles a la gente para que las cogiera. No sé, pero cuando yo era joven (claro, de esto hace lustros ya...), te regalaban un adhesivo de tu página, revista o marca favorita, y bailabas por peteneras. Ahora no sé si la gente está un poco de vuelta de todo, empachada con tantos gadgets o tecnología, o tan rodeada de tantos artículos de todo tipo, que no agradecen nada. O más bien, más que agradecer, diría que no aprecian nada.

14.10.19

En España, a favor de la leche. En México, en contra


Mientras el lobby español de los productos lácteos, incluso en colaboración con diversos organismos oficiales, lanza campañas de promoción e incentivación del consumo de leche, me ha llamado la atención cómo en otros países ocurre precisamente lo contrario.

Lo cierto es que, al contrario de lo que la publicidad nos quiere hacer creer, la leche ni es un alimento indispensable, ni siquiera es saludable . De hecho, el número de personas alérgicas a este producto y sus derivados aumenta cada día. Por desgracia la leche, como el azúcar, está presenta en la mayoría de preparados y platos españoles, y es muy difícil salir de un supermercado sin algo que contenga al menos derivados de este producto. Parece que en España la leche la regalen, o que alguien subvenciona a las empresas de alimentación para que la incorporen a sus ingredientes, porque de otra forma no se entiende.

8.10.19

Festival de primavera


Me encantaban aquellas "guías de fiestas" que distribuían en los barrios cada verano. En ellas, plagadas de anuncios de los comercios de la ciudad, iban relatando las distintas celebraciones que acontecerían en los meses estivales. Se complementaban con pasatiempos, alguna tira cómica, y poesías populares y pequeños cuentos. Era el preludio de meses de descanso y diversión.

Las revistas juveniles lanzaban números especiales, memorables eran las ediciones de verano de los Zipi y Zape, el DDT, Mortadelo... Con aventuras de Tete Cohete, el Botones Sacarino y, por supuesto, las novelas gráficas con aquellos dibujos tan bien realizados y guiones tan trabajados que te parecía estar viendo una película, y te enganchaba desde la primera viñeta. En la playa tomando el sol, o en el campo, o bañándose en los recodos de los ríos, disfrutábamos de nuestros descansos veraniegos evadiéndonos de todo, con la única compañía, el único nexo para advertirnos del final de la jornada y de la necesidad de regresar a la estación de tren, de bus, al coche o a nuestras bicis, con el reloj. Nuestro Casio resistente al agua era lo único "tecnológico" que llevábamos con nosotros, y no necesitábamos más para disfrutar.