Seguro que a muchos os resulta muy satisfactorio ver cómo legalmente los productos de consumo actuales, incluyendo los objetos electrónicos como relojes, televisores o diversos aparatos, deben ofrecer una garantía del fabricante mínima de dos años. Ciertamente es un avance, teniendo en cuenta que hace unas pocas décadas la garantía obligatoria era de un año. Pero, ¿cuánto se garantizaba antiguamente un aparato electrónico? Pues por sorprendente que parezca, Philips ofrecía ya en el año 1935 una garantía oficial de dos años y medio. Y sin letra pequeña: quien adquiriese un aparato de radio estaba garantizado ante todo defecto o avería "de cualquier clase" por ese tiempo.
Y sin embargo hoy, con todos los avances técnicos en electrónica, muchos de los aparatos que se venden no llegarán ni siquiera a esos dos años y otros, de sufrir desperfectos, la mayoría no los cubrirá la garantía. Son cosas que dan qué pensar, ciertamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario